Arturo González

1.976

 

 

 

Director: Valerio Lazarov.
Productor ejecutivo: Alfredo Fraile.
Guión: Antonio de Lara, Rafael J. Salvia y Alfonso Paso.

Repertorio de canciones:
Pastora.
Me creo el amo del mundo.
Si me quieres tú.
Niña bonita.
Soy soñador.
Antonio Vargas Heredia.
Me tocó perder.
Mirando al río.

Grabadas en discos Belter.

Duración: 107 minutos.

Estrenada el 14-2-77.
Espectadores: 1.200.644
Recaudación: 500.576,33 €

REPARTO:

Manolo Escobar: Manolo Alonso.
Didi Sherman: Pepa.
Antonio Garisa: Campeche.
Iris Chacón: Alma.
Mari Santpere: Empleada de Alma.

Fernando Sancho: Don Anselmo.
Tere Velázquez: Abogada.
Juanito Navarro y María Luisa Ponte: Padres de Pepa.
Emilio Laguna: Curro.
Francisco Camoiras: "Chipirón".
Alfonso del Real: Notario.

Exteriores rodados en Mijas, Puerto Banús, Marbella, Benalmádena, Fuengirola, Cuevas de Nerja y Casares (Málaga).

 

 

ARGUMENTO:

Manolo es un limpiabotas aficionado al cante que tiene una guapa novia, Pepa. Ambos desean casarse, pero Pepa tiene que mantener a sus padres y a su hermano, y con lo que ganan entre los dos, no pueden hacerlo.
Un amigo de Manolo, Campeche, lo convence para montar un negocio de burros-taxi, organizando excursiones por lugares agrestes de la Costa del Sol, con el aliciente de las canciones de Manolo y su atractivo con las turistas.
El problema es que la propietaria de los burros y socia capitalista del negocio, una explosiva portorriqueña llamada Alma, se encapricha de Manolo en cuanto lo conoce, hasta el punto de que le consigue un contrato como cantante con un famoso empresario. Cuando Manolo debuta, Pepa lo descubre abrazado a Alma celebrando su éxito, y huye desesperada. Mientras la carrera de Manolo como cantante se afianza, dejando al lado el negocio de los burros, Alma lo intenta retener a su lado con el engaño de que espera un hijo suyo.
Por otro lado, Pepa, aconsejada por su hermano Curro, habla con Manolo y también lo engaña diciéndole que espera otro hijo.
Abrumado por los acontecimientos, Manolo vuelve a su trabajo de limpiabotas y se olvida del cante y de los burros. Pero no todo está perdido. Gracias a la colaboración de la abogada de su empresario, y a una curiosa coincidencia con Manolo Escobar en el escenario de un teatro, Manolo y Pepa podrán ser felices por fin.


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