BIOGRAFIA

INFANCIA

Manuel García Escobar nació el 19 de octubre de 1.931 en El Egido, por entonces un pequeño pueblo de Almería. Es el quinto de una familia de diez hermanos. Su padre, Antonio García, provenía del campo, aunque tuvo que dedicarse a numerosos menesteres para sacar adelante a su numerosa familia. Tenía una casa de huéspedes; también fue comerciante, e incluso empresario cinematógrafo: montó el primer cine del pueblo. La madre, la entrañable "madrecita María del Carmen", era junto con su esposo el alma de la familia, y se dedicaba en cuerpo y alma a cuidarlos a todos.
Con grandes inquietudes culturales, Antonio García insistía siempre en que sus hijos tuvieran una formación. Su otra gran pasión era la música. Y también les facilitó a sus hijos el cultivo de este arte. Desde muy pequeños, aprendieron a tocar la guitarra o el laúd. Su hermano Baldomero se erigió en jefe de la compañía, y junto a Salvador y Manolo comenzaron a actuar en fiestas y bodas bajo el nombre artístico de "Los Niños de Antonio García". Ya entonces, el niño Manolo soñaba con ser cantante.

 

Los niños de García.
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En estos duros años de posguerra, Antonio García conoció a un maestro de escuela que había perdido a su esposa y a su hijo durante la guerra civil. Antonio lo alojó en su casa y se convirtió en el profesor particular de toda la chiquillería. El nuevo miembro de la familia, Antonio Manzano, resultó ser también un consumado profesor de música. Así que los hermanos García, desde el mayor al más pequeño, pudieron aprender música en casa y organizar una rondalla.
Los Niños de García actuaban en el cine de su padre, en los entreactos obligados del cambio de rollo de película. Dirigidos por su maestro, hacían las delicias del público.
Pero ni el cine ni todos los recursos que el padre se esforzaba en discurrir, eran suficientes para cubrir las necesidades básicas de la numerosa familia. Los años cuarenta habían traído una sequía pertinaz a toda España, incluída la provincia de Almería, y el campo no daba para más. Los hermanos mayores, Antonio y María, ya se habían casado, pero también iban malviviendo. Así que Antonio, tras muchas peticiones de su hijo Baldomero, aceptó que diera el salto de la emigración a Barcelona, a probar fortuna. Con él irían también Salvador y Manolo, y luego ya se vería.

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JUVENTUD.

Con apenas 15 años, casi un niño, Manolo y sus dos hermanos se lanzan a la gran aventura en un tren que les llevará a más de 800 kilómetros de su casa y su gente. En Barcelona se instalan en una habitación alquilada en el Barrio Chino. Salvador encontró un empleo, y Baldomero no encontró otra cosa que dedicarse al estraperlo. Manolo hacía lo que podía, además de ser el cocinero del grupo. Varios meses más tarde, consiguieron un piso en Badalona, y al poco tiempo el resto de la familia, incluídos los hermanos mayores y sus consortes, emprendieron el viaje de reencuentro.
Toda la familia (salvo los pequeños, que seguían en el colegio, por supuesto) se afanó por trabajar. Manolo encontró un empleo en la industria metalúrgica, pero tuvo que dejarlo por motivos de salud. Después de ser aprendiz de ebanista, se decidió por la construcción, porque el sueldo era más alto. Por último, encontraría otro empleo en la industria química, donde trabajó durante cinco años.


En aquellos tiempos, proliferaban en los barrios las verbenas callejeras, donde jóvenes y mayores se divertían tanto con los preparativos de colocar el tablado para la orquesta o colocar farolillos y bombillas, como con los bailes y los cantes de las actuaciones. En las verbenas se organizaban concursos de baile y de cante. Y Manolo no se perdía ni uno: se presentaba a todos los que podía, porque su ilusión seguía siendo cantar. Canciones de moda de aquella época, de muchos cantantes famosos, que Manolo interpretaba con un estilo propio y con una voz clara que entusiasmaba al público.
La fama en los concursos de las verbenas le facilitó a Manolo el poder introducirse en otro espectáculo de la época: el cine-variedades: dos películas y un espectáculo de variedades. En una ocasión participó en un programa que encabezaba Raquel Meller. Cuando la diva se encontró con él de camino al camerino, le dijo: "Muchacho, tú llegarás... Yo sé de esto lo suficiente y he visto mucho. Llegarás, te lo aseguro".

LOS COMIENZOS

A principios de los 50, Manolo tuvo que cumplir el servicio militar. Fue en Larache (Marruecos), donde gracias a su carácter y sus canciones se granjeó cientos de amigos. Uno de ellos, Eusebio, sobrino de una personalidad en el mundo de la radio, le brindó a Manolo la oportunidad que lo introdujo en este medio. En cuanto Don José María Nadal lo escuchó, lo invitó a actuar a Radio Barcelona, en un programa donde se promocionaba a artistas noveles. En estas actuaciones, fue acompañado a la guitarra por su hermano Juan Gabriel. Y con el nombre de "Manolo Escobar y su guitarrista Juanito García", llegó el examen para obtener el carnet profesional, que por supuesto aprobaron.

Mientras tanto, y porque el mundo de la música no era nada seguro, los hermanos García estudiaban el bachillerato y, una vez conseguido el título, realizaron oposiciones a auxiliar de correos. La estafeta de Badalona contaba con cinco miembros de su plantilla con los apellidos García Escobar.
Los cinco hermanos, siguiendo las instrucciones de Nadal, que se había convertido en su padrino artístico, llegaron a formar el grupo "Manolo Escobar y sus guitarras". Un nuevo estilo personal de música española, con un ritmo moderno. Aunque José María y Gabriel abandonaron pronto el grupo, quedando definitivamente Manolo como cantante y Baldomero, Salvador y Juan Gabriel como guitarristas.

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Con el "sonido Escobar" ya elaborado, el grupo grabó su primer disco, y su fama fue en aumento. Las galas se hacían cada vez más frecuentes, y la estafeta de correos se quedaba medio vacía con demasiada frecuencia. Así que la familia se vio en la tesitura de escoger: o el trabajo seguro de ser funcionario, o la aventura de la música. Y se optó por pedir una excedencia de dos años, con lo que se cubrían las espaldas.
El año 1.958, les llegó un contrato en una sala de categoría de Playa de Aro, en la Costa Brava. Después de renovar para la temporada siguiente, consiguieron otro contrato para hacer una gira de tres meses por el sur de Francia. Una vez terminada con gran éxito, se lanzaron a la aventura de conocer París, y allí transcurrieron varios meses sin parar de trabajar y realizar actuaciones.

 

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De vuelta a España, consiguieron otro contrato en el mismo local de Playa de Aro. Allí conoció Manolo a una alemana que se encontraba con sus padres de veraneo, y entre ellos surgió un auténtico flechazo. Ana Marx volvió a su tierra, pero consiguió a su enamorado un contrato para actuar en Alemania. Y a los pocos meses de haberse conocido, Manolo y Anita contraían matrimonio, el 10 de diciembre de 1.959, en Colonia.

Tras una breve luna de miel en Alemania, los nuevos esposos pasaron las navidades con la familia de Manolo. Más adelante, pusieron rumbo a Almería, y a pesar del refrán, Manolo sí fue profeta en su tierra, consiguiendo un éxito clamoroso en todos los lugares donde actuaba.

Al año siguiente, el inefable Juanito Valderrama llamó a Manolo para llevarlo en su espectáculo. Gracias a ello, Manolo recorrió toda España durante dos meses, en plazas de toros donde actuaba ante miles de personas. Su sueño comenzaba a hacerse realidad. Tan seguro de sí mismo se vio, que cuando Valderrama le propuso renovar el contrato, y aunque las relaciones entre ambos eran excelentes, Manolo rehusó la oferta y decidió montar su propio espectáculo.


EL EXITO DEFINITIVO.

En 1.961, Manolo debuta en Córdoba, en el teatro Duque de Rivas, con su propio espectáculo: "Canta Manolo Escobar".
A partir de entonces, Manolo se convierte en pocos años en un ídolo de multitudes, paseándose triunfalmente por toda España con sus diversos espectáculos, y grabando decenas de discos que en seguida saltan a la fama.

En 1.963 se inicia su carrera cinematográfica, con la película "Los guerrilleros", carrera que continuaría hasta los años 80, a razón de una película por año. Manolo actúa con naturalidad ante las cámaras. Los personajes que interpreta son simpáticos y del pueblo llano, como él mismo, y se mueven en torno de bellas y atractivas mujeres. Y siempre hay un final feliz.


Actuaciones en el cine, espectáculos de masas, televisión, discos con ventas millonarias, jalonan la rutilante carrera de este hombre sencillo que llega al corazón del público no sólo con su forma de cantar, sino también con su carácter amable, su alegría y su hombría de bien.

Canciones como "el porompompero", "mi carro", "la minifalda", "madrecita María del Carmen" o "mujeres y vino", forman parte de la cultura popular española de los años 60 y 70.


En junio de 1.975, en un Homenaje Nacional que tuvo lugar en el Palacio de los Deportes de Barcelona, Manolo recibió 19 discos de oro cosechados hasta entonces. Concha Velasco, su inefable compañera en cinco películas, fue la encargada de presentar el homenaje, al que acudieron 10.000 personas. También recibió la medalla de oro de la ciudad de Almería y el nombramiento de hijo adoptivo de la misma; distinciones de la Sociedad General de Autores de España, Diputación Provincial de Barcelona, Ayuntamiento de Badalona y un largo etcétera. Además, la Dirección General de Correos y Teleco--municaciones le impuso la insignia de oro de la corporación y la "capa de postas", que sólo se otorga en casos excepcionales. También Correos creó un matasellos conmemorativo del homenaje, para una sola estampación, que se realizó en el propio escenario sobre una foto gigante del cantante.

Pero sin duda, el momento más emotivo fue cuando se abrazó a su madre en el escenario.


LA PEQUEÑA FLOR.

En 1.978 llegó a las vidas de Manolo y Anita un nuevo ser: su hija Vanessa. Esto colmó de felicidad a la pareja, y todos sus admiradores nos sentimos felices por tan grato acontecimiento. Era lo único que le faltaba a nuestro querido Manolo para la alegría completa.
A Vanesa le escribió un precioso bolero su tío Juan Gabriel, compositor de muchas de las canciones de Manolo: Mi pequeña flor. La canción se hizo muy popular, y era una gozada ver a Manolo cantarla mientras Anita sostenía en brazos a la pequeña, que llegó incluso a cantar con su padre, algún tiempo después, una canción que decía... "Papá, papá, te quiero mucho". Tal era la popularidad de Manolo entonces, que hasta se puso de moda el nombre de Vanessa por aquella época.

Después del éxito millonario de "Y viva España", que superó las expectativas del propio Manolo y de su casa discográfica, Manolo se embarcó en una tarea que quizás no haya sido suficientemente apreciada: grabó la selección antológica del cancionero español. Decenas de canciones inmortales de monstruos de la copla, pero con el sello particular de su voz y su particular forma de interpretar. "Antonio Vargas Heredia", "Suspiros de España", "Malvaloca", y un sinfín de canciones con las que también obtuvo un gran éxito.

Y no deja de renovarse. Su estilo se ha ido haciendo más moderno con los tiempos, hasta el punto de haber grabado un disco donde versiona canciones de otros cantantes y grupos de estilo bastante distinto, pero que en su boca suenan igual de frescos que cualquiera otra de sus canciones. Sigue siendo fiel a sus raíces, y siempre lleva en su repertorio pasodobles y rumbas; pero también hay lugar para baladas y rancheras.

En los años 80, Manolo abandonó su carrera cinematográfica. Pero a principios de los noventa, probó suerte como presentador de televisión, en dos programas que tuvieron gran éxito de audiencia: "Goles son amores" y "Mañana serán estrellas". La jovialidad de Manolo estaba presente en estos programas, donde demostró que es capaz de hacer lo que le echen, y además de hacerlo bien.

En los últimos años, Manolo ha continuado incansable con sus actuaciones y las grabaciones de sus discos. Continúa recorriendo España con sus diversos espectáculos, y de vez en cuando podemos verlo en las distintas cadenas de televisión. Su público sigue estando ahí, demostrándole su afecto y su complicidad allá donde vaya. El matrimonio García-Marx lleva una vida algo más tranquila, y su hija Vanessa ya es toda una mujer que ha estudiado periodismo y ha empezado a hacer sus pinitos en el mundillo de la prensa.

Que el siglo XXI te siga dando felicidad y salud, Manolo, a tí y a los tuyos. Tus incondicionales, que nos contamos por millones, nos alegraremos con vosotros.